sábado, 23 de agosto de 2014

CIUDADES DE PAPEL

John Green

Editorial Nube de Tinta
366 páginas
Año 2008

En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón... Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, la inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, se presenta a mitad de la noche que reaviva el vínculo de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas.

----Spoilers----
Primero, el final no me gusto para nada. Q, después de que Margo se va, pasa día y noche tratando de buscarla, de seguir las pistas que ella le había dejado, y cuando por fin la encuentra ella le dice que de todas formas se irá de su ciudad natal y se irá a Nueva York. Y es obvio que sabe que Quentin está enamorado de ella. 
Y Q es muy arrastrado. Está bien que le guste Margo, pero dejar su propia ceremonia de graduación para ir a buscarla es demasiado.
Pero, dejando de lado a los personajes, la historia es bastante buena. Las pistas confusas que Margo deja se complementan perfectamente entre sí cuando por fin llegamos al final. Pero de todas formas, este me decepcionó.




domingo, 10 de agosto de 2014

DELIRIUM

Editorial: SM
Páginas: 445
Año: 2011
Autor: Lauren Oliver

Lena Haloway vive en un mundo futuro donde el amor se considera una enfermedad. Por ello, los niños y niñas crecen y estudian separados, y a los 18 años de edad les hacen una prueba en la que prácticamente planifican su vida  para luego hacerles una operación que los despoja de el amor. Cualquier tipo de amor. Lena siempre estuvo bien con eso. Le gustaba que todo estuviera tan planificado. Le gustaba saber lo que iba a pasar. Pero al conocer a Alex, su visión cambia.



En el libro, se nota claramente como el personaje de Lena va cambiando. Y a medida que pasa la historia, te das cuenta de que las creencias de Lena se basan en lo que le pasó a su mamá. O a lo que cree que pasó. 
Siempre creyó que le fascinaba la vida que le iba a tocar vivir. Sin dolor. Sin emoción. Pero eso era sólo para esconder lo que siempre le atormentó. Las últimas palabras que su madre le dijo antes de suicidarse fueron demasiado fuertes para una niña de no más de 5 años que vivía en un mundo en el que te enseñaban a no amar. "Te amo. Recuerda. Eso no pueden quitártelo." Obviamente, eso la trastornó. Todas las noches ella soñaba con eso, pero no se lo decía a nadie. 
La madre de Lena se suicidó por amor. Por amor al padre de Lena, que había muerto unos años antes. Así que, cuando ésta se suicidó, a Lena la llevaron a la casa de su tía, que no era una muy amigable mujer. 
Y Lena se limitó a decir que todo estaba bien. Que le gustaba el modo de vida que llevaría. Pero era mentira. Ella quería que su operación fuera luego, sí, pero era porque no quería terminar como su madre. 
Luego de conocer a Alex, y que después de unas semanas el le dijera cuales eran sus verdaderas intenciones, su verdadera historia, se da cuenta de que se había estado mintiendo a si misma desde siempre. Se dio cuenta de que el amor no era tan horrible como lo pintaban. Tenía sus momentos malos, pero los podías dejar pasar por la cantidad de momentos buenos.
Lauren Oliver tiene esa manera de escribir que no te aburre. Sus oraciones son muy cortas, entonces no se te hace agotador leer el libro.


Ahora prefiero estar enferma durante una fracción de segundo, que vivir cien años ahogada por una mentira.